La caja en el cajón

La caja en el cajón

Durante semanas se quedó allí.
Cerrada.
Intacta.
De vez en cuando, abría el cajón, la miraba y volvía a cerrarlo.
“Quizás no sea para mí.”
“Quizás sea demasiado pronto.”
“Quizás no lo necesite de verdad.”
Sin embargo, la curiosidad siempre estaba ahí.
Una noche, después de un día particularmente largo, se preparó una infusión, se puso su pijama favorito y se concedió algo che casi nunca hacía:
un tiempo solo para sí misma.
Abrió el cajón.
Cogió la caja.
Sonrió.
Sin expectativas.
Sin presiones.
Solo curiosidad.
Porque cada nueva experiencia empieza así:
con una pequeña pregunta.
“¿Y si me sorprende?”
A veces el primer paso no es el más difícil.

Es el más interesante. ✨

- Pensado para quienes tienen sus primeras experiencias.
- Envío discreto.
- Curiosidad bienvenida.

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